1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.
Se debe hablar de que la idea de Dios es innata porque no es adventicia (no puede venir de los sentidos) ni es factitiva (no se crea mediante otras ideas). Entonces, Descartes ve a Dios como un ser infinito, omnipotente y omnipresente. Cuanto más reflexiona sobre el tema, más convencido está de que esas ideas no las ha podido crear él por sí sólo y que ha sido necesario que alguien le ponga esa idea en la cabeza: puede tener idea de substancia en referencia en sí mismo, pero no de una substancia infinita siendo él finito. Esta observación es prácticamente la misma que San Agustín, quien decía que Dios ha tenido que poner en nosotros la idea de Dios porque siendo seres mutables no podemos crear ideas inmutables.
2. Explicar el problema de la demostración de la existencia de Dios y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
Se debe hablar de que la idea de Dios es innata porque no es adventicia (no puede venir de los sentidos) ni es factitiva (no se crea mediante otras ideas). Entonces, Descartes ve a Dios como un ser infinito, omnipotente y omnipresente. Cuanto más reflexiona sobre el tema, más convencido está de que esas ideas no las ha podido crear él por sí sólo y que ha sido necesario que alguien le ponga esa idea en la cabeza: puede tener idea de substancia en referencia en sí mismo, pero no de una substancia infinita siendo él finito. Esta observación es prácticamente la misma que San Agustín, quien decía que Dios ha tenido que poner en nosotros la idea de Dios porque siendo seres mutables no podemos crear ideas inmutables.
Descartes considera que la razón es única y que es aplicable a cualquier ámbito, cualquier campo. La razón está constituida por:
- La intuición: tiene por objeto las naturalezas simples, de las que sacamos ideas simples, que también salen de la razón misma.
- La deducción: es el recorrido entre las conexiones de las ideas simples.
Éstos se aplican en un proceso, el método:
- Un proceso de análisis hasta llegar a los elementos o naturalezas simples.
- Un proceso de síntesis, de reconstrucción deductiva de lo complejo a partir de lo simple.
Es necesario que para constituir un conocimiento razonable, es necesario tener verdades absolutamente ciertas, y eliminar las dudas. Mediante la duda metódica vamos eliminando aquellas cosas que no son seguras:
- Los sentidos: nos pueden engañar.
- Los sueños: no permite discernir la realidad y el sueño.
- El genio maligno: en las matemáticas las reglas son exactas en la realidad y el sueño, pero hay un genio maligno que busca inducirnos a error.
Descartes pasa de aquí a sobre entonces qué es lo que existe realmente, y llega a una conclusión (la primera verdad): el propio sujeto existe, puesto que piensa y duda (“Pienso, luego existo”).
A continuación, se trata el asunto de las ideas.
Sólo se sabe que el propio sujeto existe, pero no se sabe si existe lo demás. Si se piensa en la siguiente frase “yo pienso que el mundo existe”, vemos que al menos las ideas de “mundo” y “existencia” las tenemos. Por tanto, se ve al menos que el pensamiento no recae sobre las cosas, sino sobre las ideas.
Descartes distingue tres tipos de ideas:
- Adventicias: provienen de las experiencias.
- Facticias: constituidas por la mente a través de las ideas.
- Innatas: están en mí desde que nazco.
Sobre la existencia de Dios, ya se vio al principio. En cuanto a la existencia del mundo, existe. A partir de afirmar que Dios existe, el mundo también existe: Dios es bueno, y no me quiere engañar.
Por tanto, la realidad está compuesta por tres sustancias:
- Res Cogitants: el Yo.
- Res Infinita: Dios.
- Res extensa: el mundo.
3.Relacionar el pensamiento de Descartes con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
Durante su vida se formularon varias objeciones a puntos básicos de su doctrina (Hobbes, Arnauld, Gassendi, etc). La unión de cuerpo y alma no queda suficientemente demostrada. Éste y otros problemas harán posible los sistemas posteriores de Malebranche (Oncologismo y ocasiolismo). Spinoza (monismo substancial) y Leibniz (monadología y armonía preestablecida), Geulinex (ocasionalismo) que siguiendo el espíritu cartesiano y en clave teológica, intentarán solucionar lso problemas irresolutos del fundador del racionalismo. Locke criticó duramente las ideas innatas. Hume, Kant y Mietzsche criticaron sus pruebas sobre la existencia de Dios.
4. Explicar el problema de Dios en otro autor de la Edad Media.
Santo Tomás presenta otro punto de vista sobre el tema, como ya se explicó en otra entrada:
Debemos empezar por el hecho de que Dios no es evidente (no nos lo podemos encontrar físicamente, no lo podemos ver). Por tanto, si queremos hablar de Dios, debemos hacerlo comparándolo:
- Negación: niego de Dios todo lo malo.
- Afirmación: afirmo de Dios todo lo bueno.
- Eminencia: eso positivo que he dicho de Dios, lo elevo a la máxima potencia.
Santo Tomás desarrolló las cinco vías que demuestran la existencia de Dios. Antes de hablar de las vías, se debe considerar de qué modo llega Tomás a completar cada vía, esto es, qué procedimiento sigue para llegar a una conclusión en cada vía. El proceso, que es el mismo para cada vía, es el siguiente:
- Observa algún elemento de la realidad. Al concluir las vías vemos que son cinco observaciones.
- Cada observación se considera como efecto que sucede como consecuencia de la causa.
- La relación entre la causa y el efecto como consecuencia de la misma la llevamos hasta el infinito, donde debe estar el primer motor que empieza todo (ejemplo: la vía anteriormente expuesta donde un primer motor inmóvil empezó el movimiento en el universo).
- Llegamos a la conclusión de que Dios es el primer motor: ha provocado un efecto tras la causa, es decir, vemos que se ha hecho algo evidente y que existe. Por tanto, Dios lo ha hecho porque existe.
Siguiendo este esquema, se procede a la elaboración de las cinco vías:
Primera vía: Vía del motor inmóvil
En el universo las cosas están en movimiento, y lo están porque son movidos por otros elementos. Estos elementos también se mueven por el mismo motivo, de modo que habría quien llegara a la conclusión de que esto es infinito. Santo Tomás dice que eso no es posible, y que debe haber un motor inmóvil que mueva algo, y que a su vez dicho elemento mueva otro. Este motor inmóvil sólo puede ser Dios, por lo que Dios existe.
Segunda vía: “Vía de las causas eficientes”
Partimos de la causalidad*. Todo lo que ha comenzado a ser ha sido causado por otra cosa. A su vez, dicha cosa es causa de otra, y ésta de otra… Así hasta el infinito. Debe haber “algo” que haga de primera causa sin ser causada: Dios
* Según Wikipedia: - Que A suceda antes que B.
- Que siempre que suceda A suceda B.
- Que A y B estén próximos en el espacio y en el tiempo.
Tercera vía: “Vía de los seres contingentes”
Aquello que se denomina “contingente” es lo que empieza a ser, y luego deja de ser. Si esta condición se aplica a todo, quiere decir que alguna vez no existía nada. Evidentemente, de la nada, nada puede salir. Es por tanto necesario que “alguien” que existe por sí mismo sea causante de la existencia de los demás seres: Dios.
Cuarta vía: “Vía de los grados de perfección”
Existen cosas que son buenas y malas y mejores y peores que otras. Para valorar una cosa, es necesario compararla con otra. El la realidad las cosas que existen tienen un valor limitado, así que es necesario que exista algo con un valor ilimitado y perfecto: Dios.
Quinta vía: “Vía del orden cósmico”
Se refiere a la finalidad de las cosas. Hay seres que actúan sin saber lo que hacen realmente para conseguir lo mejor, y estos seres deben estar dirigidos por un ser inteligente. Estos seres inteligentes deben ser dirigidos a su vez por alguien inteligente, y así hasta llegar al que dirige a todos: Dios.

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